
Publicado en julio 9, 2025, última actualización en noviembre 5, 2026.
El Evangelio de Marcos es el más breve de los cuatro y, según la mayoría de los especialistas, el primero que se escribió. Mateo y Lucas lo usaron como base, de modo que buena parte de lo que los cristianos saben sobre la vida de Jesús pasa por sus páginas. Por eso la pregunta de quién escribió el Evangelio de Marcos, cuándo y para quién no es un detalle de erudición: es preguntar por el origen del relato más antiguo de Jesús que se conserva.
Tal vez te sorprenda saber que el libro no lleva firma. El nombre de Marcos procede de la tradición, y esa tradición, aunque antigua y constante, tiene detalles que no encajan del todo. Aquí tienes el recorrido: quién fue su autor según las fuentes, cuándo y dónde escribió, por qué su libro fue el primero, cómo escribe y qué enseña hoy su trabajo.
Retrato Rápido
El Evangelio de Marcos es anónimo en su texto. Desde comienzos del siglo II la tradición lo atribuye a Juan Marcos, colaborador de Pedro y de Pablo, que habría puesto por escrito en Roma la predicación de Pedro.
La mayoría de los especialistas lo fecha entre los años 65 y 75, lo considera el primer evangelio escrito y la fuente principal de Mateo y de Lucas.
Referencia bíblica principal: 1 Pedro 5:13, junto con Hechos 12:12 y Marcos 1:1.
⚖️ Algunos puntos debatidos: es firme que la atribución a Marcos es muy antigua y nunca tuvo rivales, y que el libro se dirige a lectores no judíos. Se discuten el peso real de Pedro detrás del texto, la fecha exacta (antes o después del año 70) y el lugar de composición.
Puntos Clave
- El libro no firma: el título «según Marcos» se añadió a las copias, aunque aparece de forma uniforme y sin nombres alternativos.
- El testimonio más antiguo es el de Papías de Hierápolis (años 110-130), conservado por Eusebio dos siglos después: Marcos fue «intérprete» de Pedro.
- Ireneo y Clemente de Alejandría repiten la tradición, pero no coinciden en si Pedro vivía cuando Marcos escribió.
- El texto está pensado para lectores no judíos: traduce palabras arameas, explica costumbres judías y usa términos latinos.
- La mayoría de los especialistas sostiene la prioridad de Marcos: Mateo y Lucas lo reescribieron, suavizando a menudo sus expresiones.
- Los manuscritos más antiguos terminan en 16:8; los versículos 9-20 se añadieron más tarde.
¿Quién escribió el Evangelio de Marcos y para quién?
El texto no dice quién lo escribió. Empieza con una línea de título —«Principio de la buena noticia de Jesucristo, el Hijo de Dios»— y termina sin despedida ni firma. La atribución a Marcos procede de dos fuentes externas al libro: los títulos de los manuscritos y el testimonio de los autores cristianos del siglo II.
Los títulos, «Evangelio según Marcos», aparecen en las copias completas más antiguas que se conservan, del siglo IV. El historiador alemán Martin Hengel señaló que su uniformidad es significativa: si el libro hubiera circulado sin nombre durante mucho tiempo, cada comunidad le habría puesto uno distinto, y eso no ocurrió.
El testimonio de Papías. El dato más antiguo procede de Papías, obispo de Hierápolis, en Asia Menor, que escribió entre los años 110 y 130. Su obra se perdió, pero Eusebio de Cesarea copió el pasaje a comienzos del siglo IV en su Historia eclesiástica (3.39.15). Papías transmite lo que decía «el presbítero»: Marcos fue intérprete de Pedro y escribió con exactitud, aunque no en orden, lo que recordaba de las palabras y hechos del Señor. Añade que Marcos no había oído a Jesús ni lo había seguido.
Ireneo y Clemente. Ireneo de Lyon, hacia el año 180, afirma que después de la partida de Pedro y Pablo, Marcos, discípulo e intérprete de Pedro, transmitió por escrito lo que Pedro predicaba. Clemente de Alejandría, hacia el 200, sitúa la escritura en Roma, a petición de quienes habían escuchado a Pedro, y en vida del apóstol. Los dos repiten la tradición, pero discrepan en un punto: para Ireneo, Pedro ya había muerto o se había marchado; para Clemente, seguía vivo.
El Juan Marcos del Nuevo Testamento. La tradición identifica al autor con el Juan Marcos que aparece en el Nuevo Testamento:
| Texto | Qué dice de Marcos |
|---|---|
| Hechos 12:12 | Su madre, María, tenía una casa en Jerusalén donde se reunía la comunidad |
| Hechos 13:13 | Abandona a Pablo y Bernabé a mitad del primer viaje |
| Hechos 15:37-39 | Pablo se niega a llevarlo de nuevo y se separa de Bernabé |
| Colosenses 4:10 | Primo de Bernabé y colaborador de Pablo |
| 2 Timoteo 4:11 | Pablo pide que se lo traigan porque le es útil |
| 1 Pedro 5:13 | Pedro lo llama su hijo y envía saludos desde «Babilonia», nombre en clave de Roma |
Esa trayectoria juega a favor de la tradición. Si alguien hubiera inventado la atribución para dar prestigio al libro, habría elegido a un apóstol, no a un colaborador secundario conocido sobre todo por haber abandonado a Pablo. La vida completa de Marcos se cuenta en su biografía, y el debate sobre cuánto de Pedro hay en el libro, en ¿El Evangelio de Marcos es la predicación de Pedro?.
Los destinatarios. El texto deja claro que sus lectores no eran judíos de Palestina. Traduce palabras arameas: talitá kum (5:41), effatá (7:34), Eloí, Eloí (15:34). Explica las costumbres de purificación que seguían los fariseos y, en general, todos los judíos (7:3-4). Y usa palabras latinas escritas en griego, como «legión», «centurión» y «pretorio», e incluso convierte dos monedas judías a su equivalente romano, el cuadrante (12:42). Todo apunta a una comunidad de habla griega en el mundo romano.
¿Cuándo y dónde se escribió el Evangelio de Marcos?
La mayoría de los especialistas sitúa el Evangelio de Marcos entre los años 65 y 75, en torno a la destrucción del templo de Jerusalén por los romanos en el año 70. La discusión se concentra en el capítulo 13, donde Jesús anuncia que no quedará piedra sobre piedra del templo (13:2).
| Argumento | Antes del año 70 | Después del año 70 |
|---|---|---|
| Capítulo 13 | El anuncio es vago y no describe el incendio ni el asedio, como haría alguien que ya los conoce | El discurso refleja la guerra judía (66-73) y la angustia de una comunidad que la vive |
| La nota de 13:14 | El paréntesis «medite en esto el que lo lea» advierte de algo inminente | El lector ya reconoce los hechos que el texto describe |
| La tradición | Clemente sitúa la escritura en vida de Pedro, muerto hacia el año 64 | Ireneo la sitúa después de la muerte de Pedro y Pablo |
Las dos lecturas comparten un dato: el libro nace en un tiempo de crisis, cuando los testigos de la primera generación empezaban a morir y la comunidad enfrentaba persecución o guerra. Algunos autores proponen fechas más tempranas, en los años 40, pero son minoría.
El lugar. La tradición, desde Clemente, apunta a Roma. A favor están los latinismos, la mención de Rufo y Alejandro como hijos de Simón de Cirene (15:21), conocidos al parecer por los lectores —y un Rufo aparece entre los cristianos de Roma (Romanos 16:13)—, y el clima de persecución que siguió al incendio de Roma bajo Nerón en el año 64. Otros especialistas proponen Siria o el sur de Galilea, porque los latinismos eran comunes en todo el imperio. Roma sigue siendo la hipótesis más extendida.
¿Por qué Marcos fue el primer evangelio?
La mayoría de los especialistas sostiene que Marcos fue el primero de los evangelios escritos y que Mateo y Lucas lo usaron como fuente. Mateo recoge alrededor del 90 % de su contenido, a menudo con las mismas palabras, y Lucas, algo más de la mitad. A esta conclusión se le llama la prioridad de Marcos.
El argumento más claro es el de las correcciones. Cuando los tres evangelios cuentan la misma escena, Mateo y Lucas suelen suavizar expresiones de Marcos que podían resultar incómodas. Lo contrario —que Marcos tomara un texto pulido y lo volviera más áspero— es mucho más difícil de explicar.
| Escena | Marcos | Mateo |
|---|---|---|
| Jesús en Nazaret | «Y no pudo hacer allí ningún milagro, aparte de curar a unos pocos enfermos» (6:5) | «Y a causa de su falta de fe, no hizo allí muchos milagros» (13:58) |
| La tempestad | Los discípulos reprochan a Jesús que no le importe que perezcan (4:38) | Le piden que los salve (8:25) |
| El joven rico | Jesús pregunta por qué lo llama bueno (10:18) | Jesús pregunta por qué le pregunta sobre lo bueno (19:17) |
Hay además otros indicios: el orden de los episodios en Mateo y Lucas coincide casi siempre con el de Marcos, y cuando se apartan de él, nunca coinciden entre sí. Una minoría de especialistas defiende otras soluciones, como la prioridad de Mateo, pero no han desplazado al consenso.
La estructura. El libro tiene dieciséis capítulos y unos 660 versículos, organizados en dos mitades. La primera, de 1:14 a 8:26, muestra el ministerio de Jesús en Galilea; la bisagra es la confesión de Pedro en Cesarea de Filipo (8:27-30); la segunda recorre el camino a Jerusalén y la pasión. Casi un tercio del libro se dedica a la última semana, lo que llevó al teólogo alemán Martin Kähler a describir los evangelios como relatos de la pasión con una larga introducción. El contenido completo se recorre en el Evangelio de Marcos: resumen y enseñanzas.
La prisa, los sándwiches y el final abierto: cómo escribe Marcos
El griego de Marcos es sencillo, oral y directo. No tiene la elegancia de Lucas ni el orden de Mateo, pero es el más vivo de los cuatro. Varios rasgos lo hacen inconfundible.
La prisa. Marcos encadena las escenas con «y» y con el adverbio griego euthýs, «enseguida», que aparece unas cuarenta veces. Usa con frecuencia el presente histórico —«llega», «dice»— para contar hechos pasados, como hace quien narra en voz alta. El efecto es un relato que avanza sin respiro hacia Jerusalén.
Los detalles de testigo. Marcos conserva detalles que los otros omiten: Jesús duerme sobre un cabezal en la popa (4:38), la multitud se sienta sobre la hierba verde (6:39), Jesús mira con enojo y tristeza (3:5). Para quienes aceptan la tradición de Papías, son huellas de la memoria de Pedro; para otros, recursos de un buen narrador.
Los sándwiches. Marcos tiene un recurso propio: empieza una historia, la interrumpe con otra y luego vuelve a la primera, de modo que cada una explica a la otra.
| Historia exterior | Historia interior | Qué se ilumina |
|---|---|---|
| La hija de Jairo (5:21-24, 35-43) | La mujer con hemorragias | La fe que se atreve a acercarse |
| La higuera estéril (11:12-14, 20-21) | El gesto en el templo | Un templo sin fruto, como la higuera |
| El juicio de Jesús (14:53-65) | Las negaciones de Pedro | Jesús confiesa mientras Pedro niega |
El secreto. Jesús manda callar a los demonios, a los curados y a los discípulos sobre su identidad. El estudioso alemán William Wrede llamó a este rasgo, en 1901, el «secreto mesiánico». Como decisión del autor, sirve para que nadie entienda del todo quién es Jesús hasta la cruz, donde un centurión romano lo llama Hijo de Dios (15:39).
El final. Los dos manuscritos completos más antiguos, el Sinaítico y el Vaticano, del siglo IV, terminan en 16:8: las mujeres huyen de la tumba vacía y no dicen nada, porque tienen miedo. Eusebio y Jerónimo ya sabían que las copias más fiables acababan ahí. Los versículos 9-20, con las apariciones del Resucitado, son un resumen posterior, y existe además un «final breve» de dos frases que aparece en algunas copias. Se discute si Marcos quiso terminar así o si el final original se perdió; la mayoría de los especialistas se inclina hoy por un cierre deliberado, que deja la respuesta en manos del lector.
El símbolo. En la tradición de los cuatro evangelistas, Marcos es el león, porque su libro empieza con la voz que grita en el desierto (1:3). La asignación que se hizo habitual es la de Jerónimo; Ireneo, dos siglos antes, había repartido los símbolos de otra forma.
¿Qué puede enseñarte hoy Marcos el evangelista?
Saber quién escribió el Evangelio de Marcos no cambia lo que el libro cuenta, pero la historia de su origen deja varias lecciones para tu fe.
El testimonio se transmite. Marcos no fue testigo directo de la vida de Jesús, según la tradición, sino alguien que recogió el testimonio de otros y lo puso por escrito. Tu fe también descansa sobre el testimonio de quienes vinieron antes. Cuidar ese testimonio y pasarlo a otros es una forma de servir.
Un pasado imperfecto no descalifica. El hombre al que la Iglesia atribuyó el primer evangelio es el mismo que abandonó a Pablo a mitad de camino. Años después, Pablo lo llama útil. Si sientes que un error te inhabilita para servir, la historia de Marcos dice lo contrario.
Los datos incómodos no asustan a la fe. El final en 16:8, las diferencias entre Ireneo y Clemente o las correcciones de Mateo y Lucas no debilitan el evangelio. Muestran un texto real, transmitido por personas reales. Puedes leer tu Biblia con preguntas honestas.
Lee el libro de una vez. Marcos se escribió para escucharse completo. Si lo lees en una tarde, notarás la prisa, los sándwiches y el silencio final que este artículo describe.
La respuesta queda en tus manos. Un evangelio que termina con unas mujeres en silencio invita a quien lo lee a no callar. Esa es quizá la intención más honda de quien escribió el Evangelio de Marcos.
Para seguir leyendo: el Evangelio de Marcos: resumen y enseñanzas, la vida de Juan Marcos, ¿El Evangelio de Marcos es la predicación de Pedro?, el apóstol Pedro y los otros evangelistas: Mateo, Lucas y Juan.





