
Publicado en septiembre 1, 2025, última actualización en julio 14, 2026.
José de Nazaret aparece en los evangelios sin decir una sola palabra registrada, y aun así ocupa un lugar central: fue el esposo de María y el padre que crió a Jesús. Mucha gente lo imagina solo como una figura del pesebre, junto al buey y la mula, sin saber gran cosa de él.
Quién fue José de Nazaret es una pregunta que vale la pena mirar con calma, porque su papel silencioso sostiene buena parte del comienzo de la historia de Jesús.
Conviene aclarar de entrada que hay dos personajes bíblicos importantes con este nombre: José, el hijo de Jacob que llegó a gobernar Egipto, y este José, el de Nazaret, muchos siglos después. Aquí hablamos del segundo.
Verás que su retrato es breve pero nítido, y que hay varios puntos —su genealogía, quiénes eran los «hermanos de Jesús», qué fue de él— donde las tradiciones cristianas ofrecen respuestas distintas.
Retrato Rápido
José de Nazaret fue un trabajador judío de Galilea, descendiente del rey David, prometido y luego esposo de María. Según los evangelios de Mateo y Lucas, aceptó a María y crió a Jesús como su padre legal tras recibir la explicación de un ángel en un sueño.
Protegió a la familia en episodios como la huida a Egipto, transmitió a Jesús su oficio y su linaje, y desaparece del relato antes del ministerio público de Jesús.
⚖️ Algunos puntos debatidos: El retrato de José en los evangelios de la infancia es claro. Pero hay temas donde las fuentes y las tradiciones no coinciden: sus dos genealogías, quiénes eran los «hermanos de Jesús» y cuándo y cómo murió.
Puntos Clave
- Del linaje de David: Los evangelios presentan a José como descendiente del rey David, lo que conecta a Jesús con las promesas mesiánicas por la vía legal.
- Un trabajador de Nazaret: Su oficio se traduce como «carpintero», aunque la palabra original abarcaba también a quien trabajaba la madera y la construcción.
- Padre legal, no biológico: Los evangelios afirman que Jesús fue concebido por obra del Espíritu Santo, y que José lo asumió como hijo dándole nombre y linaje.
- Un hombre justo: Al enterarse del embarazo de María, buscó protegerla de la vergüenza antes de comprender el plan; luego la acogió tras el aviso angelical.
- Protector de la familia: Guió a María y al niño en la huida a Egipto y en el regreso a Nazaret, según el Evangelio de Mateo.
- Una figura silenciosa: Ninguna palabra suya quedó registrada, y desaparece del relato antes de que Jesús comience su ministerio.
¿Quién fue José de Nazaret y a qué se dedicaba?
José vivía en Nazaret, una aldea pequeña de Galilea, y los evangelios lo describen con su oficio: era «el carpintero», y a Jesús se le llama «el hijo del carpintero» (Mateo 13:55).
La palabra griega que se traduce así, tékton, era más amplia que nuestra idea de carpintero: designaba a un artesano de la construcción que podía trabajar la madera y también la piedra. En cualquier caso, se trataba de un trabajo manual, propio de una familia común y no acomodada.
Al mismo tiempo, los evangelios subrayan su ascendencia: José descendía del rey David (Mateo 1:20). Me llamó la atención ese contraste que el texto no esconde: un hombre de linaje real que se ganaba la vida con las manos en un pueblo sin importancia. Esa doble condición es justamente la que permite que Jesús, criado en la casa de José, sea presentado como «hijo de David» por la vía legal, cumpliendo las esperanzas sobre el origen del Mesías.
Un punto debatido: las dos genealogías de Jesús
Aquí conviene ser honesto. Los evangelios traen dos genealogías de Jesús a través de José, y no coinciden: Mateo 1 hace descender la línea por Salomón y nombra a Jacob como padre de José, mientras que Lucas 3 la hace pasar por Natán y nombra a Elí. Los lectores han propuesto varias explicaciones para esta diferencia:
| Explicación | Idea principal |
|---|---|
| Dos líneas distintas | Mateo daría la genealogía de José y Lucas la de María, cuyo padre sería Elí. |
| Ley del levirato | Ambas serían de José, combinando un padre biológico y uno legal por un matrimonio de levirato. |
| Legal frente a biológica | Mateo trazaría la línea real y legal (los reyes), y Lucas la línea de descendencia física. |
Ninguna de estas lecturas ha logrado un acuerdo total. Las genealogías antiguas no siempre buscaban lo que hoy llamaríamos exactitud biológica, sino mostrar por qué línea pasaba la herencia y la promesa. Puedes ver un resumen de las distintas propuestas en este artículo sobre la genealogía de Jesús.
¿Cómo reaccionó José ante el embarazo de María?
El primer momento en que vemos actuar a José es una crisis. Estaba comprometido con María cuando se enteró de que ella esperaba un hijo que no era suyo. En su cultura, el compromiso era ya un vínculo legal fuerte, y la situación lo dejaba ante una decisión difícil.
El Evangelio dice que José, «como era justo y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente» (Mateo 1:18-19). Antes de entender nada, su primer impulso fue proteger a María de la exposición pública.
Entonces un ángel se le aparece en sueños y le explica que el niño ha sido concebido por el Espíritu Santo, y que deberá llamarlo Jesús. José responde sin discursos: toma a María como esposa y asume al niño como propio (Mateo 1:20-25).
El patrón que define a José aparece ya completo en esta escena: recibe una indicación, no la discute y actúa. Es un rasgo que el relato repetirá varias veces, siempre a través de sueños y siempre con la misma obediencia callada.
¿Qué papel tuvo como protector de la familia?
El Evangelio de Mateo presenta a José sobre todo como el que pone a salvo a María y al niño. Tras el nacimiento en Belén, un ángel le avisa en sueños que Herodes buscará matar al niño, y José se levanta de noche y huye con la familia a Egipto (Mateo 2:13-15). No hay garantías de cómo se sostendrán en tierra extranjera; el texto solo muestra que obedece de inmediato.
Después de la muerte de Herodes, otro aviso lo hace regresar, y un tercero lo lleva a establecerse en Nazaret en lugar de Judea, por temor al nuevo gobernante (Mateo 2:19-23).
En estas escenas José casi no aparece como individuo, sino como el responsable que sostiene y traslada a la familia según lo que va comprendiendo. Su protagonismo es funcional y discreto: es el hombre que carga con las decisiones prácticas para que la historia de Jesús pueda seguir adelante.
¿Qué clase de padre fue José para Jesús?
Aunque los evangelios afirman que Jesús no era hijo biológico de José, lo presentan cumpliendo plenamente el papel de padre. Le dio el nombre, lo integró en su linaje davídico y le transmitió su oficio: a Jesús se lo conoció también como «el carpintero» (Marcos 6:3), lo que sugiere años de trabajo compartido en el taller. Esa transmisión de un oficio de padre a hijo era, en su mundo, una de las formas más concretas de paternidad.
La única escena donde vemos a José con Jesús ya crecido es la del templo, cuando el niño tiene doce años y se queda atrás sin que sus padres lo noten (Lucas 2:41-52). Incluso allí José permanece en silencio; es María quien habla.
La «voz» de José en los evangelios no está en sus palabras, que no existen, sino en sus actos: acoger, proteger, trabajar, criar. Es una paternidad que se cuenta por lo que hace, no por lo que dice.
¿Qué fue de José y quiénes eran los «hermanos de Jesús»?
Aquí están los puntos donde las respuestas dejan de ser firmes, y conviene presentarlos con respeto porque las distintas tradiciones cristianas los resuelven de manera diferente.
Sobre qué fue de José, los evangelios no lo dicen. Tras la escena del templo desaparece del relato, y durante el ministerio de Jesús solo se menciona a «su madre».
De ahí que muchos lectores supongan que José murió antes de que Jesús comenzara a predicar, lo que también explicaría por qué Jesús, desde la cruz, encomienda el cuidado de María al discípulo Juan (Juan 19:26-27). Es una deducción razonable, pero el texto no la afirma; simplemente calla.
Sobre los «hermanos de Jesús» que nombran los evangelios (Marcos 6:3), existen tres lecturas principales, cada una sostenida por tradiciones cristianas distintas:
| Postura | Quiénes serían | Tradición asociada |
|---|---|---|
| Hijos de José y María | Hermanos de sangre, nacidos después de Jesús | Común en el mundo protestante |
| Hijos de un matrimonio previo de José | Medio hermanos mayores, de una esposa anterior | Tradicional en las iglesias ortodoxas |
| Parientes cercanos (primos) | No hermanos en sentido estricto, sino familiares | Tradicional en la Iglesia católica |
Las dos últimas se relacionan con la creencia en la virginidad perpetua de María, que unas tradiciones sostienen y otras no.
Este artículo no busca inclinar la balanza: presenta las tres posturas con igual respeto, porque tocan diferencias sinceras entre cristianos. Puedes ver un desarrollo de cada una en este resumen sobre los hermanos de Jesús.
Para conocer mejor el entorno de José, también puedes leer sobre la región de Galilea, donde vivió.
¿Qué nos enseña hoy la vida de José de Nazaret?
Después de recorrer quién fue José de Nazaret, quedan algunas ideas que se pueden llevar a la vida diaria, más allá de los debates.
La primera es que la paternidad se demuestra en el cuidado, no solo en la sangre. José crió como propio a un hijo que no era suyo biológicamente, y los evangelios no lo tratan por eso como un padre de segunda. Su ejemplo acompaña a padres adoptivos, padrastros y a cualquiera que cría a un niño que la vida le puso delante.
La segunda es que el trabajo manual y anónimo tiene dignidad. José era un artesano de pueblo, y en ese taller se formó también, humanamente, quien luego enseñaría a multitudes. Vale la pena recordar que una vida discreta y bien hecha no es una vida menor.
La tercera es el valor de proteger sin buscar protagonismo. José toma decisiones difíciles —mudarse, huir, empezar de nuevo— sin que el relato le dé una sola línea de gloria personal. Es un modelo de responsabilidad callada, de cargar con lo práctico para que otros puedan crecer.
Y una última: se puede ser fiel sin necesidad de tener todas las palabras. José nunca dice nada en los evangelios, y aun así su figura sigue hablando. Conocer la vida de José de Nazaret ayuda a valorar los papeles silenciosos que sostienen historias mucho más grandes que ellos mismos.



