
La Suma Teológica se divide en tres partes, y la primera es la que establece los cimientos de todo lo demás. Sus 119 cuestiones tratan de Dios en sí mismo y de todo lo que procede de Él: los atributos divinos, la Trinidad, la creación, los ángeles, el mundo material y el ser humano.
Tomás de Aquino la organizó siguiendo un movimiento que recorre toda la obra: primero lo que Dios es, después lo que sale de Él. Este artículo funciona como mapa de esa parte: recorre sus grandes tratados en orden, explica qué contiene cada uno y enlaza a los que tienen desarrollo propio.
La Primera Parte de la Suma Teológica abarca 119 cuestiones repartidas en cientos de artículos, de modo que aquí se recorren los temas centrales, no la totalidad del contenido. Pertenece a la serie sobre la Suma Teológica.
Retrato Rápido
La Primera Parte, conocida como Prima Pars, trata de Dios y de la procedencia de todas las cosas desde Él. Se abre con una cuestión sobre la naturaleza de la teología misma, sigue con la existencia y los atributos divinos, continúa con la Trinidad, pasa a la creación y termina examinando las criaturas: los ángeles, el mundo corporal y el ser humano, con un tratado final sobre el gobierno divino del mundo.
Su lógica es descendente. Establece primero qué clase de ser es Dios, después cómo es trino, y solo entonces desciende hacia lo creado, ordenando las criaturas de mayor a menor perfección: primero las puramente espirituales, luego las materiales, y en medio el ser humano, que participa de ambos órdenes.
✅ Datos firmes: La estructura de la parte, el orden de sus tratados y la numeración de sus cuestiones están establecidos y son idénticos en todas las ediciones.
Puntos Clave
Estos son los rasgos que definen esta parte de la obra.
- Contiene 119 cuestiones. Es la segunda más extensa de la obra, después de la Secunda Secundae.
- Va de Dios a las criaturas. El orden es descendente: primero el Creador, después lo creado.
- Empieza preguntando por la teología misma. La cuestión 1 examina si hace falta otra ciencia además de las filosóficas.
- Reúne los textos más citados de Aquino. Las cinco vías y el tratado de los ángeles están aquí.
- Ordena las criaturas por grados de ser. Ángeles, mundo material y ser humano, en ese orden.
- Cierra con el gobierno divino. Las últimas cuestiones tratan de cómo Dios conduce lo creado.
¿Cómo está organizada la Prima Pars?
El plan de esta parte responde a un esquema que Aquino anuncia al principio de la obra y que la tradición ha resumido con dos movimientos: la salida de todas las cosas desde Dios y su retorno hacia Él. La Primera Parte cubre el primer movimiento.
Dentro de ella, el orden es el siguiente.
| Cuestiones | Tratado |
|---|---|
| 1 | La naturaleza de la teología como ciencia sagrada |
| 2-26 | Dios uno: existencia, esencia y atributos |
| 27-43 | Dios trino: procesiones, relaciones y personas |
| 44-49 | La creación y el origen del mal |
| 50-64 | Los ángeles |
| 65-74 | La obra de los seis días y el mundo corporal |
| 75-102 | El ser humano: alma, cuerpo, conocimiento y estado original |
| 103-119 | El gobierno divino del mundo |
Ese orden no es cronológico ni devocional, sino lógico: cada bloque necesita el anterior. No se puede hablar de la Trinidad sin haber establecido qué significa que Dios es simple; no se puede hablar del ser humano sin haber tratado antes el alma y la materia.
La cuestión 1, que suele pasarse por alto, plantea algo que hoy resulta llamativo: si además de las ciencias filosóficas hace falta otra doctrina. Aquino responde que sí, porque el ser humano está destinado a un fin que excede lo que la razón alcanza, y sostiene que la teología es ciencia en sentido propio, que puede argumentar, y que las demás disciplinas le sirven de instrumento. Esa cuestión define el método de todo lo que sigue.
¿Qué dice esta parte sobre Dios?
El bloque más extenso, de la cuestión 2 a la 43, está dedicado a Dios, y se divide en dos mitades muy distintas.
La primera trata de Dios en cuanto uno. Empieza preguntando si su existencia puede demostrarse, y ahí es donde aparece el texto más citado de toda la obra, que expone las cinco vías: cinco razonamientos que parten del movimiento, la causalidad, la contingencia, los grados de perfección y el orden del mundo.
Establecida la existencia, las cuestiones 3 a 26 examinan qué puede decirse de la naturaleza divina, y su tesis central es la simplicidad: en Dios no hay composición de ninguna clase. De ahí se derivan la eternidad, la inmutabilidad, la infinitud y los demás atributos de Dios, junto con la explicación de cómo el lenguaje humano puede hablar de Él por analogía.
La segunda mitad, de la cuestión 27 a la 43, trata de Dios en cuanto trino. Aquino sostiene que la Trinidad no puede demostrarse por la razón y se conoce solo por revelación, y su trabajo consiste en mostrar que el dogma no encierra contradicción. Su solución pasa por dos procesiones —la del Hijo por vía de entendimiento y la del Espíritu por vía de amor— y por la noción de las personas como relaciones subsistentes.
Dentro de este bloque, en la cuestión 22, aparece también el tratado de la providencia, que junto con las cuestiones 48 y 49 sobre la naturaleza del mal forma el material sobre el problema del mal, uno de los temas que atraviesa toda la parte.
¿Qué dice sobre la creación y las criaturas?
A partir de la cuestión 44, la obra desciende hacia lo creado, y lo hace con un criterio explícito: la perfección del universo exige que existan todos los grados de ser posibles.
La creación (cuestiones 44 a 49). Aquino sostiene que Dios crea de la nada, que la creación no es un cambio sino la producción del ser entero, y que Dios conserva a las criaturas en la existencia en cada momento. Aquí trata también un punto notable: que la razón filosófica no puede demostrar que el mundo tuvo un comienzo temporal, y que eso se sabe por la fe, a partir del relato del Génesis (Génesis 1:1).
Los ángeles (cuestiones 50 a 64). Quince cuestiones sobre las criaturas puramente espirituales, que le valieron a Aquino el apodo de Doctor Angélico. Trata su naturaleza incorpórea, su modo de conocer, su lugar y movimiento, y la caída de una parte de ellos. El desarrollo completo está en el artículo sobre los ángeles.
El mundo corporal (cuestiones 65 a 74). El tratado sobre la obra de los seis días, donde Aquino comenta el relato de la creación siguiendo a los Padres. Es la sección más marcada por la cosmología de su época y la que menos ha sobrevivido al paso del tiempo en sus detalles físicos, aunque conserva interés por su método: sostiene que la Escritura no pretende enseñar astronomía y que en materias no reveladas la interpretación debe dejar espacio a lo que la razón establezca.
El ser humano (cuestiones 75 a 102). El tratado antropológico, donde expone su tesis más característica: que el alma es la forma del cuerpo y que la persona es una unidad sustancial, no dos cosas unidas. Trata también las potencias del alma, la teoría del conocimiento, el libre albedrío y el estado del ser humano antes de la caída. El desarrollo está en el artículo sobre el alma humana.
El gobierno divino (cuestiones 103 a 119). El bloque final examina cómo Dios conduce lo creado mediante causas segundas, concediendo a las criaturas causalidad verdadera. Incluye cuestiones sobre la acción de los ángeles en el mundo, la propagación de la especie humana y el modo en que unas criaturas influyen sobre otras.
¿Qué relación tiene esta parte con el resto de la obra?
La Primera Parte cubre la salida de las cosas desde Dios; las otras dos cubren el retorno. Esa arquitectura explica por qué termina donde termina y por qué lo que viene después tiene el orden que tiene.
La Segunda Parte, dividida en dos secciones, trata del camino de vuelta: el ser humano moviéndose hacia Dios como fin último, con sus actos, sus pasiones, sus virtudes, la ley y la gracia. La primera sección aborda esos temas en general, en la Segunda Parte, sección primera; la segunda los examina virtud por virtud, en la sección de las virtudes.
La Tercera Parte trata de Cristo como camino de ese retorno, y de los sacramentos por los que llega hoy lo que él obró. Su recorrido está en la Tercera Parte.
Vale señalar que varios temas de la Prima Pars no se cierran aquí. La providencia y la predestinación reaparecen al tratar la gracia; la antropología del alma y las potencias es el presupuesto de toda la moral; y la doctrina de la simplicidad divina condiciona la cristología de la Tercera Parte.
¿Qué puede enseñarte hoy la Primera Parte?
Un tratado de metafísica y teología especulativa deja más de lo que parece. Esto es lo que la Primera Parte de la Suma Teológica aporta a la vida de fe.
Pensar sobre Dios no es un obstáculo para creer. La cuestión inicial defiende que la teología es una ciencia que puede argumentar. Si alguna vez te han hecho sentir que hacer preguntas debilita la fe, este planteamiento sostiene lo contrario desde la primera página.
El orden importa. Aquino no habla de Cristo hasta la Tercera Parte, ni de moral hasta la Segunda. Establece primero qué clase de ser es Dios. Esa disciplina de construir sobre cimientos vale para cualquier cosa que quieras entender en serio.
El mundo entero está diciendo algo. Desde las cinco vías hasta el tratado de la creación, la parte entera se apoya en la idea de que lo creado remite a su Creador. Mirar con atención lo que existe es, en esta lógica, una forma de conocimiento sobre Dios.
Tú ocupas un lugar peculiar. El ser humano aparece entre los ángeles y el mundo material, participando de ambos. Ni puro espíritu ni pura materia. Esa posición intermedia explica muchas tensiones de la vida cotidiana.
Nada de lo que existe se sostiene solo. La doctrina de la conservación dice que Dios no creó y se retiró, sino que sostiene el ser de cada cosa en cada instante. Aplicado a tu propia vida, significa que existir es algo que estás recibiendo ahora mismo.
Referencias y recursos
- Índice completo de las 119 cuestiones de la Primera Parte: Suma Teológica, versión web (hjg.com.ar)
- Edición de la Primera Parte con introducciones doctrinales de los dominicos: Suma de Teología, Parte I (Dominicos.org)
- Plan general de la obra y articulación de sus tres partes: Plan de la Suma (Revista Fe y Razón)
- Índice general de las tres partes y sus tratados: Índice general de la Suma Teológica (Instituto Diocesano de Teología)
- Edición bilingüe latín-español para consultar el texto original: Suma Teológica bilingüe (tomasdeaquino.org)



