
Publicado en julio 12, 2025, última actualización en noviembre 3, 2026.
El Evangelio de Mateo abre el Nuevo Testamento, y durante siglos fue el más leído, el más citado y el más usado en la enseñanza de la Iglesia.
Contiene el Sermón del Monte, el Padrenuestro en la forma que más se reza, las bienaventuranzas y el mandato final de hacer discípulos en todas las naciones. Las enseñanzas del Evangelio de Mateo han dado forma a la manera en que millones de cristianos entienden qué significa seguir a Jesús.
Quizás lo has leído por partes y te ha parecido un libro de discursos. Es eso, pero también es un relato muy bien construido que empieza con una genealogía y termina en una montaña de Galilea, con una promesa que responde a la primera página. Aquí tienes qué cuenta, cómo presenta a Jesús, qué enseña, por qué el Sermón del Monte es su centro y qué puede decirte hoy.
Retrato Rápido
El Evangelio de Mateo cuenta la vida de Jesús desde su genealogía y nacimiento hasta la misión que deja a sus discípulos después de la resurrección. Lo presenta como el Mesías esperado por Israel, hijo de David y de Abraham, y como el maestro que enseña con autoridad la voluntad de Dios. Su hilo es Emmanuel, «Dios con nosotros», una promesa que abre y cierra el libro.
Referencia bíblica principal: Mateo 1:23, Mateo 5:17 y Mateo 28:18-20.
⚖️ Algunos puntos debatidos: el contenido y la estructura del libro son claros. Se discuten la autoría exacta, la fecha (la mayoría la sitúa entre los años 80 y 90) y el modo en que el autor usó a Marcos y otras fuentes.
Puntos Clave
- Mateo combina relato y enseñanza: cinco grandes discursos de Jesús se alternan con bloques narrativos.
- Presenta a Jesús como hijo de David y nuevo Moisés, el Mesías que lleva a su plenitud la historia de Israel.
- Su enseñanza central es el reino de los cielos y la justicia que este exige, más profunda que el cumplimiento externo de normas.
- Es el único evangelio que usa la palabra «iglesia» y el que más atención presta a la vida de la comunidad: el perdón, la corrección y la autoridad.
- Contiene material propio muy conocido: los magos, la huida a Egipto, varias parábolas exclusivas y la escena del juicio de las naciones.
- El libro empieza con Emmanuel, «Dios con nosotros» y termina con la promesa de Jesús de estar con los suyos todos los días.
¿Qué cuenta el Evangelio de Mateo?
El libro arranca con una genealogía que va de Abraham a Jesús pasando por David (Mateo 1:1-17), una forma de decir desde la primera línea que esta historia continúa la de Israel. Siguen el nacimiento, la visita de los magos, la huida a Egipto y el regreso a Nazaret. Después, el relato toma el esquema que comparte con Marcos: el Bautista, el ministerio en Galilea, el viaje a Jerusalén, la pasión y la resurrección.
Lo característico es que esa narración se detiene cinco veces para dar paso a un gran discurso de Jesús. Cada uno termina con una fórmula parecida, del tipo «cuando Jesús terminó este discurso» (7:28).
| Bloque | Capítulos | Contenido |
|---|---|---|
| Origen e infancia | 1–2 | Genealogía, nacimiento, magos, Egipto |
| Comienzo del ministerio | 3–4 | Bautismo, tentaciones, primeros discípulos |
| Primer discurso | 5–7 | El Sermón del Monte |
| Narración | 8–9 | Diez milagros y el llamado de Mateo |
| Segundo discurso | 10 | El envío de los Doce a la misión |
| Narración | 11–12 | Dudas del Bautista y crecimiento de la oposición |
| Tercer discurso | 13 | Las parábolas del reino |
| Narración | 14–17 | Panes, Pedro sobre el agua, confesión en Cesarea, transfiguración |
| Cuarto discurso | 18 | La vida en la comunidad: humildad, corrección y perdón |
| Narración | 19–23 | Camino a Jerusalén, entrada en la ciudad y debates en el templo |
| Quinto discurso | 24–25 | El fin de los tiempos y la venida del Hijo del hombre |
| Pasión y resurrección | 26–28 | Última cena, juicio, cruz, tumba vacía y Gran Comisión |
Mateo recoge buena parte del Evangelio de Marcos, pero añade mucho material que no aparece en ningún otro evangelio. Entre lo propio están la visita de los magos y la matanza de los inocentes, Pedro caminando sobre el agua (14:28-31), la moneda en la boca del pez (17:24-27), el sueño de la esposa de Pilato (27:19), los guardias ante la tumba y el encuentro del Resucitado con las mujeres (28:9-10).
También son exclusivas parábolas como la del trigo y la cizaña, el tesoro escondido, el siervo que no perdona, los obreros de la viña, las diez vírgenes y los talentos.
En el capítulo 25 aparece además la escena del juicio de las naciones (25:31-46). No es propiamente una parábola, aunque usa la imagen del pastor que separa ovejas y cabras: es una descripción directa del juicio final.
Quién escribió el libro, cuándo, dónde y con qué fuentes se trata en el evangelista Mateo y el origen de su evangelio, que también explica la arquitectura de los cinco discursos. En una línea: la tradición lo atribuye al apóstol Mateo, el antiguo recaudador de impuestos, y la mayoría de los especialistas lo fecha entre los años 80 y 90, probablemente en Antioquía. La vida de Mateo se cuenta en su biografía.
¿Cómo presenta Mateo a Jesús?
Mateo presenta a Jesús como aquel en quien la historia de Israel llega a su plenitud. Lo muestra con cuatro rasgos que se refuerzan entre sí.
El hijo de David. Ningún evangelio usa tanto este título. Lo gritan dos ciegos, una madre cananea y la multitud que recibe a Jesús en Jerusalén (21:9). Pero el rey que llega no viene a caballo de guerra, sino «lleno de humildad» y montado en un asno (21:5), y el evangelista señala la correspondencia con un oráculo de Zacarías escrito siglos antes.
Un nuevo Moisés. La infancia de Jesús recuerda a la de Moisés: un rey que manda matar a los niños, una huida, una salida de Egipto (2:13-15). Y como Moisés recibió la ley en una montaña, Jesús sube a un monte para enseñar (5:1). La diferencia es decisiva: Moisés transmitía palabras recibidas, mientras que Jesús habla en nombre propio: «Ya saben que se dijo a los antepasados… Pero yo les digo» (5:21-22). La multitud termina asombrada porque enseña con autoridad (7:28-29).
El Hijo de Dios reconocido por los suyos. En Marcos, los discípulos no entienden casi hasta el final. Mateo repite varias veces que su fe es débil —«¡Qué débil es tu fe! ¿Por qué has dudado?», le dice Jesús a Pedro (14:31)—, pero los muestra llegando a reconocerlo. Después de verlo caminar sobre el agua, los de la barca se postran ante él y lo llaman Hijo de Dios (14:33), y en Cesarea de Filipo Pedro declara: «¡Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo!» (16:16). La respuesta de Jesús a esa confesión tiene artículo propio: sobre esta roca edificaré mi iglesia.
Emmanuel. El ángel anuncia a José que el niño se llamará Emmanuel, «que significa “Dios con nosotros”» (1:23). La última frase del libro retoma la idea: «Y sepan ustedes que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo» (28:20). Entre una y otra, Jesús promete estar presente donde dos o tres se reúnen en su nombre (18:20). Todo el evangelio cabe entre esas dos promesas.
¿Cuáles son las enseñanzas del Evangelio de Mateo?
La predicación de Jesús en Mateo se resume en el anuncio del reino de los cielos (4:17). La expresión, casi exclusiva de este evangelio, equivale al «reino de Dios» de Marcos y Lucas: muchos judíos evitaban pronunciar el nombre de Dios por respeto y lo sustituían por «los cielos». Las enseñanzas del Evangelio de Mateo explican qué es ese reino, cómo se entra y cómo se vive dentro de él.
| Enseñanza | Pasajes clave | Qué afirma |
|---|---|---|
| El reino crece escondido | 13:31-33, 13:44-46 | Empieza pequeño como una semilla y vale más que todo lo que uno posee |
| Misericordia antes que ritual | 9:13, 12:7 | Dios quiere compasión más que sacrificios |
| El perdón sin límite | 18:21-35 | Quien ha sido perdonado debe perdonar «hasta setenta veces siete» |
| Los frutos revelan la fe | 7:21, 25:31-46 | No basta decir «Señor»: hay que hacer la voluntad del Padre |
| De Israel a todas las naciones | 10:5-6, 28:19 | La misión empieza por Israel y se abre al mundo entero |
La misericordia como clave de lectura. Dos veces Jesús responde a los fariseos con una frase del profeta Oseas. La primera, cuando lo critican por comer con publicanos y pecadores: «A ver si aprendéis lo que significa aquello de: Yo no quiero que me ofrezcan sacrificios, sino que sean compasivos» (9:13). Para Mateo, quien entiende la ley sin misericordia no la ha entendido.
La comunidad. Mateo es el único evangelio que pone en boca de Jesús la palabra «iglesia» (16:18; 18:17). El cuarto discurso enseña a cuidar a los pequeños, a buscar a la oveja perdida, a corregir al hermano en privado antes que en público y a perdonar sin llevar la cuenta.
Israel y las naciones. Mateo es a la vez el evangelio más judío y el más abierto a los extranjeros. Jesús envía a los Doce solo a «las ovejas perdidas de Israel», pero los primeros en adorarlo son unos magos de Oriente, una madre cananea arranca un milagro con su fe (15:21-28) y el libro termina con el envío a «todas las naciones». Las promesas a Israel no se cancelan: desbordan hacia los gentiles.
El Sermón del Monte y la justicia mayor
Los capítulos 5 a 7 son el primer y más famoso discurso del libro, y condensan su enseñanza. Mateo los coloca al comienzo del ministerio como si fueran el programa de Jesús. El Sermón del Monte y las bienaventuranzas tienen artículos propios; aquí interesa su lugar en el conjunto del evangelio.
| Sección | Pasaje | Contenido |
|---|---|---|
| Bienaventuranzas | 5:3-12 | Quiénes son dichosos en el reino |
| Sal y luz | 5:13-16 | La identidad visible de los discípulos |
| La ley llevada a plenitud | 5:17-48 | Seis contrastes: «se dijo… pero yo les digo» |
| Piedad en secreto | 6:1-18 | Limosna, oración (el Padrenuestro) y ayuno sin exhibición |
| Confianza y prioridades | 6:19-34 | Tesoros en el cielo y libertad frente a la angustia |
| Relaciones | 7:1-12 | No juzgar, pedir con confianza y la regla de oro |
| La decisión | 7:13-27 | Dos caminos, dos árboles y dos casas |
El versículo que sostiene todo el sermón es 5:17: «No piensen que yo he venido a anular la ley de Moisés o las enseñanzas de los profetas». Jesús afirma que vino a darles cumplimiento, y a continuación pide una justicia superior a la de los maestros de la ley y los fariseos (5:20). Qué significa exactamente ese «cumplir» es un debate antiguo que se trata en ¿Vino Jesús a abolir o a cumplir la ley?.
Lo que el sermón hace con la ley se ve en los seis contrastes. Jesús no rebaja ninguna exigencia: la lleva hasta el corazón. No basta con no matar; la enemistad con el hermano ya merece juicio. No basta con no cometer adulterio; la mirada que codicia ya lo comete. No basta con amar al prójimo; hay que amar al enemigo. El listón queda tan alto que el pasaje termina diciendo: «Ustedes tienen que ser perfectos, como es perfecto el Padre celestial» (5:48).
Esa exigencia no está sola. El mismo sermón empieza declarando dichosos a los pobres en el espíritu y a los que lloran, y en su centro enseña a pedir perdón cada día en el Padrenuestro. La justicia mayor no es un logro de los fuertes, sino la vida de quienes se saben necesitados y confían en un Padre que ve en lo secreto.
El evangelio entero se cierra con un eco del sermón. En la Gran Comisión, Jesús manda hacer discípulos «enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado» (28:20). Lo que se enseñó en el primer monte es lo que debe llevarse desde el último a todas las naciones.
¿Qué pueden enseñarte hoy las enseñanzas del Evangelio de Mateo?
El Evangelio de Mateo fue escrito para una comunidad que necesitaba aprender a vivir como discípulos en medio de tensiones, y sus enseñanzas siguen siendo una escuela práctica. Estas son algunas preguntas que deja para tu vida.
Lee tu historia dentro de una historia más grande. Mateo abre con una genealogía llena de nombres incómodos, entre ellos mujeres extranjeras y un rey adúltero. Tu historia, con sus luces y sombras, también puede formar parte de lo que Dios está haciendo.
Revisa el corazón, no solo la conducta. El Sermón del Monte pregunta por el enojo antes que por el golpe y por la intención antes que por el acto. Esta semana puedes preguntarte dónde cumples por fuera lo que todavía no ha cambiado por dentro.
Practica la fe sin público. Jesús pide dar, orar y ayunar sin que nadie lo note. Busca un gesto de generosidad o un tiempo de oración que solo conozca tu Padre del cielo.
Perdona sin llevar la cuenta. La parábola del siervo que no perdona recuerda que quien ha recibido una deuda impagable no puede exigir con dureza una pequeña. Si hay alguien a quien te cuesta perdonar, ese pasaje es un buen lugar para empezar a orar.
No olvides la última promesa. El encargo de hacer discípulos puede parecer demasiado grande, y Mateo cuenta que incluso en el último monte algunos dudaban (28:17). Aun así, Jesús los envía con una promesa: estará con ellos todos los días.
Las enseñanzas del Evangelio de Mateo terminan donde empezaron: con Dios presente en medio de su pueblo. Esa presencia es la que hace posible vivir la justicia del reino.
Para seguir leyendo: el evangelista Mateo y el origen de su libro, la vida del apóstol Mateo, la Gran Comisión, Jesús, Hijo del hombre e Hijo de Dios y los otros tres evangelios: Marcos, Lucas y Juan.



